La policía, los Sobremontes, y las internas saludables de la ciudad

Política 13/09/2020 Por Primera Info
POR ROBERTO PEÑAYOS. COMENTARIO POLITICO DE LOS DOMINGOS. La policía salió a la calle y los jefes políticos provinciales se escondieron como aquel Virrey de la colonia. El peronismo local funciona dentro de la fragmentación, y en Cambiemos las pujas de la superestructura ya se instalaron la vida interna de la fuerza que gobierna la ciudad.
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Mientras la pandemia muestra que ha venido para quedarse en el mundo, el titular de la OMS se dedica a avanzar en los detalles para justificar su abultado sueldo. 

Ahora dice que no se debe saludar con el codo porque es de mal gusto y además viola el distanciamiento entre las personas. Entonces, el efusivo saludo entre el Gobernador y Sergio Berni, claramente sobreactuado, estaría en falta.

 Ambos tuvieron una caída en sus respectivas imágenes por la pésima resolución del conflicto policial.

Mis amigos madrileños creen que ambos fueron la reedición de aquel virrey de Sobremonte quien ante el avance de los ingleses acabó huyendo a Córdoba con el oro del virreynato en vez de ponerse a la cabeza de la resistencia.

kicillof berni
Efectivamente, cuando la policía ganó la calle para reclamar por sus bajos salarios, tanto Berni como Kicillof desaparecieron. ¿Huyeron a Córdoba como aquel Virrey de la Colonia?.

No, fueron mucho más cerca a pedir ayuda. Los dos tienen una madre que los protege y ella misma, sin quitarse el batón de entrecasa lo llamó a su secretario y le ordenó hacer algo para sacar a sus hijos de semejante atolladero.

Berni se quedó en La Matanza, allí donde no entran ni la policía, pero no por la inseguridad sino por la intransitabilidad de sus calles, y esperó que pasara la tormenta.

Se rindió antes de actuar, como Astiz en las islas Georgias durante la guerra de Malvinas, que se entregó con todo su batallón sin disparar un solo tiro. Aquí Berni ni siquiera intentó negociar con los policías sublevados y se metió debajo de la cama. Literalmente desapareció, tanto él como su proyecto de ser gobernador alguna vez.

La diputada Liliana Schwindt, quien había puesto algunas fichas al bolsonaro de Cristina, suspendió el alquiler de un local partidario berniniano para la futura campaña.

Kicillof no la remonta más y ya se prepara para gobernar una provincia con su imagen totalmente desgastada y una policía sacando pecho.

El panorama es siniestro. En la Nación, Alberto Fernández ha quedado más solo que Trump para el día del amigo y solo le queda la atención de Cristina porque el apoyo de los gobernadores no fue por amor sino por conveniencia, y lo que le puede dar Alberto, se los puede conseguir cualquier Presidente siempre y cuando obedezcan.

 Internas saludables

 En el mundo  se registran rebrotes de covid por todos lados y en Olavarría se regeneran las internas. Tanto el peronismo como Cambiemos se encuentran hoy en plenos procesos de decantación interna. Y eso no es malo, por el contrario, tiene que ver con la salud política de los espacios.

El peronismo resiste el verticalismo camporista que ya tuvo un fuerte choque en 25 de Mayo, en donde la gente de Hernán Ralinqueo se le paró de manos al diputado Valicenti quien quiso ganar poder presionando al Intendente en vez de buscar consenso. El legislador olavarriense va perdiendo cohesión seccional y encuentra rebelión en el peronismo de la Séptima que ya se cansó de ese verticalismo asfixiante que propone el camporista.

El método de Cristina Kirchner que es el de sacar ganancia del conflicto pudo haber funcionado en algún tiempo pero hoy parece haber generado hartazgo. El mismo Sergio Massa, según la edición de hoy de El Popular, ya está hablando con Horacio Rodríguez Larreta y se baraja alguna transversalidad entre ambos espacios. Es que los frentes políticos van por el centro y allí se juntarán los más idóneos para funcionar fuera del verticalismo.

Valicenti
En el macrismo, es cada vez más visible la puja entre Jorge Macri y María Eugenia Vidal, quien ahora, después de un tiempo de desencuentros, hoy parece haber hecho las paces con Emilio Monzó, quien no oculta su deseo de ser el próximo gobernador bonaerense.

El sueño del ex presidente de la Cámara de Diputados es el de juntar al peronismo no K junto con Miguel Angel Pichetto, mientras el radicalismo va con Lousteau por la conducción de Juntos por el Cambio, o al menos negociar un lugar en la fórmula presidencial de 2023. Jorge Macri, mientras tanto, podría quedarse afuera. El problema se le podría presentar al alcalde local que no sabe ya con quien alinearse. De todos modos Mauricio Macri sigue siendo la referencia como lo es Cristina Kirchner para el peronismo.

MONZO

 

 

 

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