A 24 años del asesinato de José Luis Cabezas y la marcha silenciosa en Olavarría

Nacional 25/01/2021 Por Primera Info
Por Mercedes Fariña. "El periodista que fotografió al poder" fue asesinado en 1997 en un caso que que significó en el país un atentado a la libertad de prensa. Hoy se conmemora en su memoria el Día del Reportero Gráfico.
cabezas cabrera
cabezas cabrera

Por Mercedes Fariña

En el verano de 1997 José Luis Cabezas era uno de los enviados por la Revista Noticias a Pinamar, eje central de veraneo de personalidades de todos los ámbitos. Uno de los eventos más relevantes fue el cumpleaños de Oscar Andreani, una fiesta con más de 200 invitados que Cabezas cubrió junto a su colega Gabriel Michi.

Un año antes, más precisamente el 3 de marzo de 1996, la misma revista publicó en su tapa una imagen del empresario Alfredo Yabrán en las playas de Pinamar junto a su esposa. Detrás del lente estaba Cabezas, que cubría la temporada de verano para Editorial Perfil.

yabran miramar

Alrededor del empresario existía un halo de misterio que él mismo se encargó de crear declarando que no deseaba que se conociera su imagen ni dar entrevistas y que el hecho de que le tomaran fotografías significaba para él "que le pegaran un tiro en la cabeza".

Luego de la fiesta de Andreani el reportero gráfico fue interceptado, secuestrado a punta de pistola y conducido al kilómetro 385 de la ruta 11, donde fue ejecutado de dos tiros en la cabeza y carbonizado dentro de su auto, cerca de la entrada de Pinamar.

Inmediatamente después del asesinato la policía bonaerense, definida por Duhalde como "la mejor del mundo" comenzó a buscar chivos expiatorios a quienes adjudicar el crimen y poder cerrar el caso cuanto antes. Uno de los nombres barajados para esto fue el de "Pepita la Pistolera", una mujer conocida por matar a tiros a tres hombres que quisieron entrar a robar en su casa en Mar del Plata.

El 2 de febrero de 2000 en un juicio oral y público fueron condenados a prisión perpetua los cuatro integrantes de la banda "Los Horneros" de La Plata: Horacio Braga, José Auge, Sergio González y Héctor Retana, así como a Gregorio Ríos, jefe de Seguridad de Alfredo Yabrán, y los policías Sergio Camaratta, Aníbal Luna y Gustavo Prellezo. También la justicia comprobó que el instigador del crimen fue Alfredo Yabrán, "el poder detrás del poder".

El crimen significó no sólo la exposición de los tejes y manejes entre la policía y los hombres poderosos del país, sino un golpe al periodismo todo, dado que mientras más avanzaba la investigación, más se ponía de manifiesto que a José Luis Cabezas lo habían matado por hacer su trabajo.

Recuerdo el nombre de Yabrán, el magnate todopoderoso que quería ser invisible, en todos los medios de comunicación existentes, la desarticulación de la fuerza policial en 18 partes por parte del gobernador en un intento de reducir los daños ya hechos y los que podrían hacerse en un futuro.

Los disparos que recibió Cabezas en un atentado contra su persona también lo fueron contra la libertad de prensa y de expresión en el país. En toda la Argentina los periodistas y reporteros gráficos se autoconvocaron en marchas y manifestaciones pidiendo justicia por el colega asesinado por fotografiar a un hombre que buscaba ocultar su imagen para mover los hilos de innumerables negocios corruptos.

En Olavarría la marcha fue silenciosa. Tal vez por el dolor de sentirse en peligro por la vocación propia, tal vez en una alusión directa a la campaña de los más poderosos por silenciar a los obreros de la tinta y el papel. Podían verse cámaras levantadas cada vez que alguien vociferaba "Cabezas presente" y de esa fecha nacieron poderosas imágenes tomadas por los fotoperiodistas del diario El Popular.

Olavarría siempre fue una ciudad conservadora, en esa época el "yo no me meto" era moneda corriente, sin embargo la marcha silenciosa fue multitudinaria, todos los reporteros que conocí correteando por los pasillos de El Popular junto a mis padres periodistas estaban allí y el resto de la comunidad se paró en la vereda a aplaudir mientras la movilización avanzaba.

En aquel momento a mis cortos 7 años solamente entendía que alguien había matado a un señor por hacer el mismo trabajo que realizaban mis padres y sus compañeros trabajadores de prensa. El trabajo que haría mi hermano que comenzaba la carrera en aquel entonces. Por hacer la labor que hoy intento hacer yo.

Veo cada día un periodismo cínico y competitivo que muchas veces se olvida de su misión de acercar la realidad y desnudar la verdad a la sociedad. También veo periodistas de oficio, con título, con pocos o muchos años de experiencia que me enseñan los valores positivos de esta hermosa profesión, en Olavarría abundan.

A esos hay que cuidar, leer, escuchar, esos son los que ayudan a salvaguardar la verdad y visibilizar las injusticias. Como lo fue Cabezas.

Foto de portada: Eva Cabrera

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