El antisemitismo del Gobierno y un nuevo Versalles en Olavarría

Política 16/05/2021 Por Primera Info
COMENTARIO POLÍTICO DE LOS DOMINGOS. POR ROBERTO PEÑAYOS. Alberto se suma a Cristina y va contra la Corte y la constitucionalidad. Argentina pasa por un momento muy complicado, con muchas amenazas. Ahora surgió el antisemitismo. En la ciudad avanza la idea de un nuevo Versalles para el regodeo del oficialismo provincial.
POLITICA
POLITICA

Por Roberto Peñayos

Los españoles se quedaron sorprendidos por tres hechos relacionados con la gira de Alberto Fernández. El primero es el sermón aleccionador que le dio Pedro Sánchez al presidente argentino cuando la legalidad permite el crecimiento económico y por añadidura el valor de la institucionalidad.

No se sabe si Alberto F. llega a entender todo esto. Es de suponer que no, porque ha enviado un proyecto de ley que le otorga poderes totalmente inconstitucionales al Senado que tiene el mismo contenido que el famoso DNU y que la Corte ya se expidió sobre su inconstitucionalidad. Es posible que Alberto se haya recibido de abogado en el mismo instituto en el que Giselle Rímolo se recibió de médica.

Solo faltaba que Carlos Zannini, procurador del Tesoro, haya hecho allí algún curso sobre ética pública, porque no solo se vacunó de contrabando, sino que además se jactó de hacerlo. Zannini se comportó como un Goebbels o un monje negro de esos que pululaban en los totalitarismos europeos de la primera mitad de siglo veinte en Europa. Mi amigo Javier, de Madrid, recordó que la dictadura de Franco también se manejaba con esa materia prima.

Son los que les suele gustar a Cristina Kirchner, quien quisiera tener el poder absoluto pero a la vez irla de “progre” o de la pasionaria del Calafate. Ahora, esta “progre” les quiere cambiar el recorte de la tarifa del gas designando como zona fría a Tandil, Olavarría, Tapalqué y otras ciudades de la región comprándose la voluntad o la adhesión política (que ya parece tenerla) de Liliana Schwindt, del “Topo” Domínguez y de Graciela Camaño, a quienes seguramente les pedirá apoyo al proyecto de superpoderes de su discípulo, Alberto Fernández, para hacer lo que quiera con las autonomías provinciales.

A la par, el gobierno tiene tanto mareo ideológico que ha optado por grupos terroristas de religiones e ideologías fundamentalistas frente a democracias legítimamente organizadas dando una muestra de un acendrado antisemitismo solo comparable al que tuvieron los nazis, soviéticos y ultraderechistas franceses durante el mismo período del siglo veinte.

La pregunta obligada es ¿estamos con el cristinismo y el albertismo ante un nuevo huevo de la serpiente como el que padecieron los alemanes con el surgimiento del nazismo?. El interrogante parece exagerado, pero nunca se sabe. Porque detrás de la crítica a los judíos puede esconderse “un profundo antisemitismo -me dijo Javier- quien además señaló que en Europa se “sorprendieron mucho con el juicio de la Cancillería argentina” sobre los misilazos recíprocos entre Hamas e Israel.

Versalles

El kirchnerismo sabe que no les será nada difícil “convencer” a Liliana Schwindt de acompañar el proyecto de Alberto de los superpoderes. “Liliana vota cualquier cosa y no tiene una posición política sobre nada. Solo le interesa seguir estando”, apuntó una fuente del peronismo local que bien conoce los cambios políticos e ideológicos de la familia a lo largo de la historia.

Al lavagnismo tampoco les podría ser complicado lograr su voto porque con solo cuidarle el puesto a Marco, el hijo de Roberto, ya estaría todo arreglado. El otro tema es el de la Casa de la Provincia. “En vez de terminar el Polo Judicial quieren construir un Versalles en Olavarría”, remarcó un arquitecto local quien está muy cansado de este rol faraónico de los políticos. “En vez de hacer viviendas para la gente, quieren hacer un palacio para estos burócratas”, se quejó, además de calcular el costo “enorme” que va a tener una obra de semejante dimensión.

Te puede interesar