Una niña trans de Azul obtuvo la partida de nacimiento con su género autopercibido

Comunidad 01/08/2020 Por Primera Info
La pequeña de 5 años y sus padres, junto a su abogado y su psicóloga despidieron a un varón y le dieron la bienvenida a Flor, respetando su identidad y sus sentimientos. Contaron su historia en LU10 Radio Azul.
niñez trans

En entrevista con LU10 Radio Azul los papás de Flor decidieron contar su historia, porque, como declararon en el programa, saben que hay familias de Azul que pueden estar pasando por lo mismo y hay muchas historias como la de su hija que necesitan ser aceptadas. Parte de esta decisión nació por las estadísticas que dicen que la expectativa de vida de las personas trans en nuestro país es de 35 años y que el %40 de los adolescentes trans pasan por intentos de suicidio por la falta de aceptación social.

El pasado 23 de julio en la oficina azuleña del Registro Provincial de las personas Flor, junto a sus padres, recibió la anulación de su partida de nacimiento, que fue reemplazada por una nueva que refleja su género autopercibido. 

Pero comenzando la historia desde el principio, según lo narrado en la radio de la vecina ciudad, el viaje de Flor comenzó cuando tenía un año y medio y su partida decía que era un varón. Su mamá comenzó a notar cómo su hijo utilizaba remeras a modo de vestido y le pedía repasadores para simular tener el cabello largo. También manifestaba el deseo de ser una princesa y dejaba bien en claro que ella era una nena. 

flor
Sus padres sintieron curiosidad y en una primera consulta profesional con el pediatra, éste opinó que tal vez Flor imitaba a una figura femenina que admirara. Un primera consulta con una psicóloga les dio una respuesta que hoy en día sigue siendo muy común en la sociedad argentina: les recomendó reprimir los sentimientos de su hija y ocultarle la ropa, zapatos y maquillaje de su madre. 

Existe un gran desconocimiento acerca de la niñez trans y este fue un caso que lo refleja. Cuando profesionales aconsejan que el o la niña se comporte como algo que no es y se alienta a la represión de la identidad. Sin embargo, gracias a la intervención de una tercera profesional y los arraigados sentimientos de Flor, sus padres pudieron entender lo que estaba pasando. Su hija era una niña trans.

A partir de ese momento los papás de Flor comenzaron un largo camino de búsqueda de casos similares a los de su hija en el país y de aprendizaje a través de videos de YouTube para poder darle las herramientas adecuadas a su hija para que sea plenamente ella, con su identidad, sin condicionarla ni presionarla.

Flor estuvo a cargo de elegir su nueva ropa y su nombre, que coincidieron con sus sentimientos y su autopercepción. Atrás quedaron su antiguo nombre y las vestimentas estereotípicas masculinas.

El siguiente paso fue anular la partida de nacimiento, ya que los datos que allí figuraban no representaban a Flor. Esto, sumado a que se tornaba complejo asistir a instituciones públicas teniendo que explicar delante de su hija lo que sucedía.

Luego de recibir asesoramiento del Área de Género de la Provincia de Buenos Aires y el acompañamiento de Facundo Achaga, el abogado de la niña, efectivizaron la anulación del documento y se les entregó una nueva partida, "poniendo punto final al último vestigio que quedaba de aquel niño que Florencia jamás fue, ella siempre fue Flor". El letrado acompañó y representó a la niña y prestó su consentimiento ante las autoridades del registro de las personas para que el trámite legal tenga validez y se constate que Flor fue debidamente asesorada.

 “Éstas son las cosas que enaltecen la profesión, porque el abogado debe tener una función social y muchas veces nuestra tarea está asociada a los momentos malos” agrega Facundo, a la vez que sostiene que “hay muchas infancias trans en la Provincia que son prohibidas y nos debemos replantear esto como sociedad, repensar la infancia y dejarla libre, ya que muchas veces los niños y niñas toman mejores decisiones que los adultos”.

El equipo formado entre Flor, sus padres y el abogado no estaría completo sin su psicóloga y el apoyo de amigos y familiares, quienes se introdujeron también en el proceso de aprendizaje para respetar la decisión de la pequeña. “Si abre una sola cabeza, un solo corazón habrá valido la pena” manifestó su papá basándose en la enseñanza que le dejó esta experiencia, de que "hay que aceptar la libertad de los demás, sin discriminar o hablar sin conocer". 

La mamá de Flor ansía que la sociedad sea cada vez más receptiva a realidades como las de su hija, que no son nuevas y siempre estuvieron invisibilizadas a costa de la infelicidad y muchas veces la vida de miles de personas. El mensaje de esta familia espera llegar no sólo a otras personas que estén pasando por una situación similar, sino también ayudar a que no se margine a las personas trans sólo por animarse a ser orgullosamente ellos.

 Fuente: Radio Lu10 Azul

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