Los Registros, ese gran negocio del poder político, y Galli contra un peronismo dividido

Política 16/08/2020 Por Primera Info
POR ROBERTO PEÑAYOS. COMENTARIO POLITICO DE LOS DOMINGOS. La Justicia y los fallos extraños sobre el Registro del Automotor. El alcalde de la ciudad quiere que su partido lo escuche y su objetivo es recuperar la iniciativa. El camporista vislumbra el nacimiento de una línea interna que quiere libertad. Ah, y apareció un policía videlista que realmente da mucha lástima.
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Nada cambió, todo sigue como antes. Los gobiernos se apropian de los Registros del Automotor como si fuesen botines de guerra. Pasó con el gobierno de Alfonsín, cuando en Olavarría se creó uno para las patentes terminadas en números impares y el que ya estaba pasó a tramitar los pares.

De continuar con esta lógica “faltaban crear para los vehículos cuyas patentes terminaran con números primos, irracionales, quebrados y demás” diría Magui, mi amiga madrileña que suele andar por Olavarría porque está realizando una tesis con el peronismo del interior bonaerense y su desembarco en la ciudad.

En Capital, Carlos Grosso se llevó algunos en plena época de la rapiña estatal; después vendría la época K y ahora, luego de marchas y contramarchas, La Cámpora retuvo el Registro Nro. 1 después de haberlo perdido durante el macrismo.

En ese momento, la concejal y abogada Mercedes Landívar, esposa del diputado César Valicenti, para completar el nepotismo, fue la titular hasta el cambio de gobierno que inmediatamente lo concursó. Un registro recauda mucho dinero mensual y prácticamente sin costo alguno. Y es uno de los mejores negocios de la política después de la obra pública.

El código no cambió y los registros siguen siendo el botín de guerra de los políticos, y ese es el trasfondo del compromiso que tiene la clase dirigente en la Argentina.

La cuestión es tener el poder, después el dinero viene solo. Cuando llegué a España, en febrero de 2002, al poco tiempo conocí a un miembro del socialismo que debía armar un concurso para adjudicar la “Oficina de Patentamiento y Transferencias”. Así los llaman allí.

Pero es impensable otra manera de cederlos. Yo le comenté que estas dependencias eran como prebendas que se repartían los políticos para asegurarse sus vidas y la de sus familiares.

Ahora, con este fallo de una justicia que actúa de manera extraña porque le quita un registro adjudicado por concurso a una persona para “devolvérselo”, por decirlo de algún modo, a quien la había obtenido por privilegios políticos.

Por eso, desde el retorno de la democracia el nuevo gobierno actúa del mismo modo que Alfonsín, Menem y el kirchnerismo. Alberto Fernández prometió “ser mejores”, pero no dijo para qué. Sí para servir a la gente o para el curro.

Peronismo dividido

La otra novedad fue la de una cuarentena suavizada por el cansancio general y porque en realidad el encierro no pudo evitar las muertes y los contagios.

En Olavarría, el alcalde vimos que habló de todo por El Popular y puso sobre la mesa todas las cartas, desafiando a todo el mundo.

Galli dijo que le había dolido el último cierre cuando no respetaron su caudal electoral a la hora del armado de listas; le pusieron gente extraña en la Séptima y lo mismo había sucedido en 2017 y sólo le cedieron el cuarto lugar para una mujer olavarriense.

Pero Galli demostró que está decidido a todo y ya se está dedicando a diagramar su futuro.

Cree que un acuerdo con el peronismo gobernante de Azul le va a dar el poder decisivo de la Sección. Tampoco descuida la unidad con el radicalismo. Prácticamente corrió a un costado a Celeste Arouxet y se dedicó a aceitar su relación con Franco Cominotto, quien hoy lidera el comité local.

Mis amigos españoles están viendo en Cambiemos un proceso similar por el que pasaron otros partidos: armar micropoderes con las características propias del lugar, pero integrándose a un todo orgánicamente.

El radicalismo debe definir quién se queda con el partido en octubre y luego se dedicará de lleno a discutir el armado. El peronismo está cada vez más dividido entre camporistas y los no camporistas que viven renegando por el manejo personalista de Valicenti, su esposa y sus allegados.

Algunos y algunas, diría la Cris, ya quieren romper pero prefieren esperar que surja una variante diferente. Mientras tanto siguen soportando el aire prácticamente irrespirable del microclima camporista del bloque de concejales.

Un policía videlista

Un agente de policía se jactó de haber hecho dos o tres disparos para dispersar un picado de fútbol y luego manifestó en su cuenta de Facebook que no se retractaba de lo hecho. Colocó la foto del dictador (Jorge Rafael) Videla con el gesto de “tres” con sus dedos y reivindicando la propuesta de este genocida.

No hay duda, la cuarentena acostumbró muy mal al poder al punto que, ahora, cualquier actitud social que no tenga que ver con la obediencia extrema es pasible de ser reprimida a los balazos tal como lo hizo este policía, prefigurando el comportamiento que tendrá la Fuerza frente a cualquier infracción.

La sociedad asiste estremecida ante el hallazgo de un cadáver por donde habría andado Facundo Astudillo en una zanja cerca de Bahía Blanca, y ya se sospecha que  puede ser el cuerpo del joven de Villa Luro posiblemente “plantado” allí por policías acostumbrados tal vez a disparar fácilmente a los jóvenes, como lo hicieron durante el terrorismo de Estado.

Tal vez el agente que pudo haber plantado a Facundo en una ría de Villarino también comenzó disparando tres tiros al aire para dispersar a un grupo de jóvenes alguna vez.

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