Familia Zapp: "La magia está en las personas más que en los lugares"

Cultura 01/06/2022 Por Primera Info
Hace 22 años que recorren el mundo en un auto de 1928 y llegarán a Olavarría en junio con sus anécdotas de viaje. Herman Zapp contó a Primera Info cómo inició esta aventura de toda una vida. Los hijos que nacieron en el camino, a dónde no volvería, la solidaridad como lenguaje universal y los próximos proyectos.
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Por Mercedes Fariña / @MerPato

En pocos días llegará a Olavarría la familia Zapp. Los 22 años que llevan viajando por todo el mundo en un automóvil Graham- Paige del año 1928 comenzaron con un sueño compartido entre los novios Candelaria y Herman. Tras una década de amor, coincidieron en proyectar un viaje y llegar a Alaska. Tenían 29 y 31 años respectivamente.

Salieron en el año 2000 a bordo del vehículo antiguo, con sus bolsos y 4000 dólares, que se agotaron antes de llegar a destino y tal como aseguran los que saben, la necesidad es la madre de la invención. Fue así que Candelaria comenzó a pintar acuarelas que sirvieron para solventar el resto del viaje. Finalmente, arribaron al estado más frío de Estados Unidos y sorpresivamente los invadió la tristeza por el final del trayecto.

Herman Zapp contó a Primera Info que junto a Candelaria tomaron la decisión de seguir viajando, con la firme creencia de que la magia está en el viaje y no en el destino, y en las personas más que en los lugares.

La travesía continuó hacia California y el resto es historia. Han recorrido más de 100 países de todo el mundo, plantando la bandera Zapp y estacionando su auto-hogar en cada continente. "Nosotros no somos los increíbles que dimos la vuelta al mundo, increíble es la gente que nos ayudó a hacerlo", aseguró Herman en diálogo con este medio. En cada país, sin importar el idioma, cuando contaban a los locales su sueño de seguir viajando, encontraban puertas que se abrían, camas para dormir y mesas con comida para recibirlos en franca amistad, manos que ayudaban a construir y -no menos importante- botes y barcos para cruzar el Graham Paige al próximo destino.

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Donde viajan dos, viajan seis

Con el tiempo decidieron agrandar la familia y primero llegó Pampa, que nació en Estados Unidos y hoy tiene 19 años, está terminando el secundario y sueña con dedicarse al cine. Tehue, de 17 años, nació en Argentina y le apasiona el windsurf. Paloma, hoy con 14 años, nació en Canadá y está pensando en las posibilidades que le depara el futuro. Wallaby, de 13, nació en Australia y algún día desea ir a hacer safaris a África.

Una de las preguntas que más reciben los Zapp refiere a la adaptación de los hijos al estilo de vida en que nacieron y fueron criados. "Son los que mejor se adaptan", contó Herman, "nosotros sufríamos por tener que bañarnos a veces con agua fría y ellos se mataban de risa, dormían como troncos en colchones duros en India, o en alfombritas de paja en Corea".

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La educación de los chicos estuvo a cargo de la tríada mamá, papá y el Ministerio de Educación de nuestro país, ya que además de la nacionalidad europea y la del país de nacimiento, los 4 hijos también son argentinos. Mientras Candelaria les da clase de los contenidos curriculares que les envían desde nuestro país, Herman se ocupa de la "parte práctica" y cada dos meses rinden examen de manera remota y virtual.

Así, "aprenden un montón porque lo ven y lo viven", contó su padre, rememorando cosechas de algodón en Tanzania, viajes a través de los océanos o recorridas dentro de las pirámides de Egipto.

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La socialización, base fundamental en el desarrollo infantil, la vivieron de forma natural en cada lugar que visitaron. "Lograron una amistad entre ellos, eso fue lo más mágico", contó Herman sobre sus cuatro hijos, que además "hacen amistad instantáneamente con otros chicos". Los padres intentaron "regalarles el mundo", y con ello llegaron amigos de todas las culturas.

La pandemia y los proyectos

La familia viajera no estuvo exenta de transitar la pandemia de coronavirus que azotó al mundo. En marzo de 2020 se encontraban en Brasil y con la situación sanitaria del país vecino, pudieron trasladarse y recorrerlo de norte a sur. 

Para ese momento, los Zapp vendían sus libros a modo de sustento de los viajes y con las restricciones se dificultó la venta. El primer volumen de su historia cuenta la travesía por América, con la triste llegada a Alaska que se transformó en un feliz nuevo comienzo. El segundo tiene como escenario Oceanía, el tercero el Sudeste Asiático y el cuarto Asia. "Ahora estoy escribiendo sobre África", contó Herman.

Con grandes aventuras llegan grandes libros y un mensaje clave: "Se puede, aunque la situación económica, política, la guerra, el virus, sean difíciles, vos podés crear tu propia realidad".

Tanto en sus libros como en sus charlas por todo el mundo, los viajeros cuentan infinidad de historias recabadas en más de dos décadas en la ruta. También sobre la apertura mental que implica conocer y aceptar otros pensamientos, religiones, modos de vivir. 

Volver

Herman Zapp se sinceró y contó que hay dos países a los que no volvería. Uno es Alemania, de donde sus antepasados son oriundos. "No está bien visto ser feliz en Alemania", manifestó, recordando que los germanos lo miraban de manera extraña cuando contaba sobre sus viajes y su estilo de vida con orgullo y despreocupadamente. El otro es Japón, donde se sintieron aislados y optaron por irse antes de la fecha límite que establecía la visa. "Por educación ellos no quieren molestar a nadie, entones cada uno vive en su mundo, no estábamos nunca con gente", detalló.

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Ese fue el tesoro más grande que esta familia se llevó de cada territorio: la gente. "Si me regalás un pasaje vuelvo a esas familias que nos recibieron, no es tan importante dónde estuviste, sino con quién", explicó Zapp, que destacó que "la torre Eiffel, el Gran Cañón ya los viste, a las personas las querés volver a ver".

Luego de su recorrida por distintos puntos de Argentina en su afán de recorrerla, la familia Zapp volverá a la casa que construyeron en la localidad bonaerense de Los Cardales, pero no por mucho tiempo. El año próximo Herman se irá a viajar en velero y se enfrentarán al desafío de, por primera vez, viajar por separado y en etapas luego de pasar juntos cada día durante tantos años.

Estarán en el Centro Cultural Municipal de Sierras Bayas el 11 de junio a las 19 horas y en el Teatro Municipal de Olavarría el 12 de junio a la misma hora. La Subsecretaría de Cultura y Educación está trabajando en la llegada de este grupo familiar y nuestra ciudad se convertirá en un párrafo más de las experiencias e historias que tanto disfrutan coleccionar.

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