Cómo prevenir y detectar el abuso sexual en la infancia

Nacional 19/11/2020 Por Primera Info
En el Día Mundial de la Prevención contra el abuso infantil se remarca la necesidad de la Educación Sexual Integral y se apunta a evidenciar el maltrato y abuso contra niños, niñas y adolescentes.
abuso sexual en la infancia

Los abusos y la explotación de niños, niñas y adolescentes son una problemática a nivel mundial. Es por ello que por iniciativa de la Fundación de la Cumbre Mundial de la Mujer (FCMM) desde el año 2000, el 19 de noviembre fue establecido como el Día Mundial apara la prevención del abuso infantil. La propuesta está dirigida a promover acciones de resguardo y protección estatal, así como la visibilización de esta problemática.

Según la OMS, una de cada 5 mujeres adultas y uno de cada 13 hombres adultos declaran haber sufrido abuso sexual en la infancia. También han declarado que sólo el 30% de los ataques son denunciados.

Por definición el abuso sexual en la infancia es cualquier actividad forzada entre un niño y un adulto. Puede darse por contacto físico o sin el. Estos últimos comportamientos sexuales incluyen comentarios sexuales realizados frente a un menor; exhibición de genitales y/o masturbación frente al menor; espiarlo mientras se baña o cambia; exhibición de pornografía al niño o adolescente; inducir al menor a que se desnude o masturbe frente al agresor; entre otros.

Los comportamientos que implican contacto físico incluyen realizar tocamientos de partes íntimas al menor, incluso a través de la ropa; inducirlo a tocar al agresor; penetración digital o con objetos, tanto anal como vaginal; sexo oral; penetración peneana, entre otros.

La prostitución infantil, la pornografía infantil y la explotación sexual también son un delito que entra en los parámetros del abuso sexual en la infancia. 

Según estudios realizados por la OMS en un gran porcentaje los niños abusados sexualmente han sido víctimas de un familiar o conocido. Los abusadores pueden ser de cualquier edad, sexo y religión, normalmente representan figuras de respeto o autoridad para el menor.

Señales de alarma

Si bien no siempre pueden ser detectadas fácilmente y cada niño o adolescente manifestará a su manera el malestar, hay ciertas señales recurrentes que se recomienda observar. La OMS, el Ministerio de Salud de la Nación y profesionales de la salud mental señalan las siguientes.

En niños y niñas pueden aparecer conductas como retrocesos en el desarrollo sin motivo aparente, es decir, comportamiento de edades anteriores a la que en realidad se tiene. También comportamientos sexuales o comentarios sexuales inadecuados pueden surgir, así como conocimiento acerca de prácticas sexuales que no debería tener.

Pueden aparecer enuresis y ecopresis (orinarse o defecarse); berrinches; terrores nocturnos o pesadillas; fracaso escolar; problemas para relacionarse; miedo a los adultos; autoerotismo o masturbación compulsiva. 

Las alarmas físicas visibles pueden ser irritación en la zona genital; infecciones de transmisión sexual; golpes, moretones; dolores de cabeza o estómago frecuentes. En cuanto a lo emocional, pueden mostrar cambios de humor, llanto, enojo, ansiedad, desmotivación, angustia y miedos.

Los adolescentes también pueden mostrar ciertas señales de alarma, como aislamiento social repentino, fracaso escolar, adicciones, dificultad para dormir o para concentrarse, conocimientos sexuales inusuales para su edad, prostitución, promiscuidad, rebeldía, fugas del hogar.

También pueden aparecer golpes o moretones, infecciones de transmisión sexual, embarazo no deseado, depresión, cambios de humor, abulia, ansiedad, desmotivación, ideación suicida, culpa, trastornos de ansiedad, entre otros.

Prevención

Es importante fomentar la autoestima, seguridad y valores desde la infancia, así como la comunicación y la escucha atenta a lo que el niño, niña o adolescente tenga que decir. Es importante que los menores sepan que tienen en quién confiar y quien los pueda defender de abusos, amenazas y maltratos. 

La importancia de esto radica en dos cuestiones clave. Una, que muchas veces el agresor o agresora es alguien cercano a su familia o incluso es parte de ella. Otra, que el agresor suele amenazar al menor con frases del tipo "si le contás a alguien nadie te va a creer" o "si hablás le van a pasar cosas malas a tus padres", y manipulaciones de esa índole que hacen que el menor se sienta atrapado y tenga miedo de contar lo que está sucediendo.

Desde la infancia es muy importante enseñar a identificar agresiones o situaciones de peligro, así como a distinguir de una caricia afectiva de una inapropiada y hablar al respecto. El respeto por el cuerpo propio y de los demás se trabaja en los jardines de infantes en los que se procura la Educación Sexual Integral. 

Enseñar al niño o niña a manifestar cuando una situación no es de su agrado y procurar que los adultos respeten esta decisión, sobre todo cuando la situación implica una invasión a su espacio personal.

Qué hacer ante la sospecha o confirmación de abuso sexual

Si un niño, niña o adolescente cuenta que sufre o ha sufrido abuso sexual, es importante para la tranquilidad del menor no reaccionar de manera desmedida en lo posible, sino escuchar su relato con calma y asegurarle que se le va a creer y a proteger y que no han hecho nada malo.

Se le debe permitir al menor usar sus propias palabras y tener paciencia mientras lleva adelante su relato. Algo positivo es marcarle, una vez finalizado lo que tenga para decir, que ha sido muy valiente en contar lo que le sucedió.

Si bien no se considera lo mejor interrogarlo, puede resultar importante confirmar lo que el menor nos ha relatado. En ocasiones los niños hablan acerca de situaciones de abuso con otros niños, ya sean amigos o familiares y les piden que no lo cuenten a nadie. Es por eso que el mensaje para los niños, niñas y adolescentes es que hablen, que ellos no deben cargar con eso y es necesario buscar ayuda.

Hay que recordar que esto es un delito y hay que denunciarlo. En todo el país puede hacerse gratuitamente en Argentina.gob.ar al 0-800-222-1717 en cualquier horario y cualquier día.

También es posible comunicarse con la Red Solidaria al (011) 4796 – 3923 / 4796 – 5828 o con Contame al 0800-2222 800 / 011 4338-5800. También la línea 102 está disponible para asesoramiento y denuncias.

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