La república de Buenos Aires y la resistencia de los municipios

Política 09/05/2021 Por Primera Info
COMENTARIO POLITICO DE LOS DOMINGOS. POR ROBERTO PEÑAYOS. El Gobernador y el ministro Gollán viven creando el temor para encumbrarse como salvadores. La maniobra se encamina hacia la construcción de un gobierno autónomo modo Venezuela, con la complicidad de La Cámpora. La única esperanza de resistencia radica en los intendentes con dignidad y que no se sometan al látigo o a la billetera: Fernando Gray ya comenzó a resistir.
POLITICA
POLITICA

La Argentina está viviendo hoy el peor momento de su historia, y las amenazas son múltiples. En primer lugar, el gobierno de la provincia de Buenos Aires -con el respaldo de Cristina Kirchner- parece ir hacia una experiencia política basada en un autoritarismo cada vez más acendrado y utiliza el contexto de pandemia para ponerlo en marcha.

No es la primera vez que las malas experiencias históricas de autoritarismo y/o fascismo se encarnan en el desánimo de la población y en el fracaso por la coyuntura que deben enfrentar.

Daniel Gollán, el ministro de Salud, es una especie de Mengele que va alimentando esa desazón social y metiendo miedo para que la gente acepte cualquier cosa a cambio de su salud.

Pero la tarea de vacunar está tercerizada en La Cámpora, que vive haciendo macanas de todo tipo. Se perdieron vacunas en una época de escasez, vacunaron a quienes no les correspondía, crearon vacunatorios cuando estaban los municipales sólo para darle un sesgo político a la vacunación y, como dice Andrés Malamud, reemplazaron al Estado. Y mal.

Kicillof, Gollán y tal vez Cristina avanzan sobre las garantías individuales con una política del terror estatal y saben que si los porteños no padecen las mismas restricciones no van a hacer nada en contra y no van a encabezar la resistencia como siempre pasa. Los ollazos comienzan en Capital y se desparraman por toda la república, pero si la CABA hace nada corremos el riesgo de que el país se quede en silencio.

kicillof

Sólo nos puede salvar que los porteños sean víctimas de las mismas represiones que quiere aplicar Axel Kicillof, pero para eso es necesario que las restricciones se nacionalicen de la mano de Alberto. Pero el Presidente no tiene ninguna gana de ejercer ese poder. Por ahora sólo le interesa hacer un simulacro para conformar al cristinismo y nada más.

Por lo tanto, el riesgo de llegar a una república bonaerense modo Venezuela es altísimo. Kicillof y Gollán tienen ganas de hacerlo y lo vienen demostrando. Esperemos que Cristina no, porque ella es el factor decisivo de esa movida.

La resistencia municipal

Dentro de esta hipótesis cada vez más confirmada, sólo habría que esperar una reacción de los municipios que salgan a defender la democracia y ayuden a recuperar los derechos humanos de los bonaerenses. En La Plata existe un Gobernador y un ministro de la Salud que mueren de ganas por imponer un régimen basado en un control policial de la población y la violación sistemática de las garantías individuales.

Esta puede ser la ocasión de una verdadera rebelión de los jefes comunales, porque la suerte de la provincia puede llegar a estar en sus manos. Bueno, ya Fernando Gray ha dado muestras de esa “resistencia”.

El camporismo no comulga por ahora con el Gobernador, pero llegado el caso no tendría ningún problema en acordar con ese plan de tiranía provincial.

El Presidente pareció abandonar su deseo de tener la suma del poder público como lo tuvo Rosas en el siglo diecinueve, pero posiblemente Kicillof insista con lo mismo basándose en el látigo y la billetera para someter a los intendentes. Ya les arrebató la política de vacunación y se la entregó a la Cámpora para tenerlos conformes, por eso no sería extraño que esta agrupación sea su principal aliada para su proyecto de un embrión venezolano por estas tierras.

Sólo nos puede salvar la Capital Federal. Pero el riesgo sería que la Ciudad quede fuera de la amenaza.

Te puede interesar