Eliminatorias: las peripecias de tres chicos olavarrienses para comprar entradas para Argentina-Bolivia

Comunidad 09/09/2021 Por Primera Info
Uno hizo los trámites desde su celular en Olavarría y su amigo, en Capital Federal, fue a retirarlas. Pero debió ir el martes por la noche y le dijeron que regrese este miércoles a buscarlas, pero ya tienen las tres entradas para ver esta noche a la selección argentina ante Bolivia en el Monumental. Los detalles de una odisea en el medio de lluvia, incertidumbre, ilusiones y felicidad. Hoy estarán los tres en la popular.
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“Te cuento cómo fue nuestra historia para conseguir las entradas. Con Lucas B y Aaron S teníamos muchísimas ganas de ir a ver el partido, desde que escuchamos la versión de que este partido entre Argentina y Bolivia iba a ser con público después de todas las suspensiones de eventos masivos debido a la pandemia” comenzó contando Bradley G respecto de todo lo que tuvieron que hacer para conseguir las entradas para que esta noche puedan estar presentes en el Monumental de Núñez para ver Argentina-Bolivia, por las eliminatorias del Mundial de Fútbol Qatar 2022. Tuvieron que pasar por mil problemas, pero los superaron y lograron tener las tres entradas para ver el partido. Pero mejor que lo cuente Bradley:

“La semana pasada, que se acercaba la fecha y los rumores ya eran más ciertos, empezamos a tratar de buscar información así que estábamos pendientes a lo que decían las páginas deportivas, programas de televisión, notas periodísticas, en redes sociales, donde fuera. Después encontramos, como información sólida y de fuentes confiables, que el sábado se iban a vender las entradas. Pero se decía que las iban a vender en distintos lugares, porque algunos hablaban de Ticketek, otros en Autoentrada, así que nos hicimos cuentas para entrar a las distintas páginas” siguió diciendo Bradley.

“Estábamos con la computadora, con el teléfono, con todo, así teníamos las páginas abiertas, ya que al momento de que se lanza la venta la cola que se arma es impresionante. Y fue así nomás, porque tuvimos una ansiedad tremenda para conseguirlas. Dijeron que el sábado iban a salir a la venta y nos levantamos tempranísimo. Lucas trabaja, como yo, y Aaron cursa también temprano. Sabíamos que podían salir en cualquier horario a la venta. Desde las 7 actualizábamos todo, Twitter, página oficial de la AFA, de distintos medios periodísticos. Con el grupo de WhatsApp a cada rato nos mandábamos mensajes. Re atentos”, agregó.

“El sábado no se informó nada, finalmente. El domingo, menos. Pero dijeron que se vendían el lunes. Así que súper impacientes nuevamente y la expectativa era mayor, porque faltaban sólo tres días. Era lunes y no había nada. Así que la venta era inminente. Recién el lunes a la tarde se pronunciaron oficialmente y dijeron que la demora era porque el gobierno no había firmado el DNU para habilitar eventos masivos, pero que se firmaba a más tardar el martes a la mañana. Así que el martes a la mañana, todos arriba nuevamente. Nos mensajeamos a cada rato durante ocho horas. Así que informaron, pero había factores que no sabíamos cómo tener en cuenta. Aaron y Lucas tenían que venir a Capital desde Olavarría y ya tenían los pasajes reservados, pero no sabíamos cuántas entradas se podían comprar con uno que ingrese a la cola. Eso también nos tenían en vilo. Ninguno quería quedarse afuera. Pero salieron a la venta a las 13 horas, del lunes, por Autoentrada. A las 12 ya había una precola tremenda. La cantidad de gente era impresionante. Logré entrar con el celular de un amigo y quedé en el puesto 108 de más de doscientas mil personas que se habían registrado. En mi computadora estaba en el puesto 17 mil, Aaron entró y quedó 2.500. Tuvimos suerte con los números”, continuó explicando Bradley respecto de esta historia.

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“Se ve que la página empezó a caerse, se actualizó y del 108 pasamos al 200 mil. Ahí vimos que Aaron estaba 2.500 desde su teléfono, pero se cayó la página. Ahí nos decepcionamos, porque estábamos cerca y enseguida quedamos muy lejos. Creo que esperaban que el sistema colapsara porque iba a ser muchísima la gente. Pero Aaron no se cayó del sistema y apareció después en el puesto 15.500 desde su teléfono. No creíamos que podíamos conseguir, estábamos con poca ilusión. Pero Dios dijo que si y el teléfono de Aaron pudo y conseguimos tres populares. La emoción que teníamos, gritamos como si fuera un gol en la final del mundo”, agregó.

“Hasta ahí felices. Pero a Aaron le confirmaron por mail la compra y le enviaron un instructivo de retiro de las entradas. No entendíamos nada. Nos comunicamos con Autoentrada y nos confirmaron que teníamos que ir hasta Núñez a retirarlas. Se veía que estaba todo mal organizado desde el momento de difundir cuándo y cómo se iban a vender, y después había que ir presencialmente a retirarlas. Es como que va en contra del protocolo Covid que quieren instalar para los nuevos eventos masivos. ¿Cuál es la gracia que la gente saque las entradas a distancia si después van a juntar a los 17 mil en Núñez?. El tema era quién las retiraba, porque Aaron las compró desde Olavarría con su cuenta, pero pusimos mi tarjeta para pagarlas y yo estaba en Capital Federal. Esa era la gran duda. Pero me confirmaron que yo podía ir, porque si debía ir Aaron tenía que viajar urgente, y él con Lucas tenían pasajes para el jueves a las 6.20 de la mañana para viajar a Capital. Y si teníamos que ir los tres, era imposible”, siguió contando. Vale aclarar que Bradley ahora está radicado en Buenos Aires, mientras que en Olavarría estaban Aaron y Lucas, grandes amigos de la secundaria, todos de 19 años.

“Hubo gente que quedó varada, quejas en redes sociales, nada fue simple ni ágil ni rápido, nada bien hecho básicamente. Fui a Núñez el miércoles por la noche. El turno era de 21 a 22 horas, que me lo dio AFA. Es más, podía modificarlo si no podía. Pero podía y fui. Llegué 21.30 a Núñez, de noche, lloviendo, me llevó mi padrastro hasta el Monumental. Si no podíamos luchar contra los inconvenientes que se nos chocaban en la cara, era imposible. Pero íbamos solucionando todos los problemas a medida que aparecían. Fui y el guardia me dijo que tenía orden de arriba que a las 21.30 tenían que cerrar. No tenía lógica. Porque cerraban a la hora que le dijeron a la gente que fuera a retirar las entradas. Ahí fue donde me hizo una nota la gente de TyC Sports, fueron 4 minutos discutiendo con el de seguridad. Ahí estaba súper enojado, exploté, porque no salía nada bien, parecía que conspiraban contra nosotros”, siguió diciendo Bradley a través del audio que envió para contar cómo fueron todos los pasos de esta odisea.

“Y hoy (miércoles) volví a ir a Núñez. Me llevó mi abuelo. Fui dos veces en doce horas. Me empapé en el playón, aunque ya era un dato menor a esta altura. Manteníamos la ilusión y estábamos con ganas. Las retiré y cuando las tenía en la mano les mandé la foto a los chicos (Lucas y Aaron). Toda una odisea. Por más que nos confirmaron de Autoentrada que las podía retirar, yo las quería tener en la mano. Lo bueno es que, finalmente, podremos ver el partido de Argentina contra Bolivia. Desde la semana pasada haciendo todo para conseguir las entradas, y creo que es merecidísimo que las tengamos porque también hay que decir que fuimos unos privilegiados, porque quedamos entre los 17 mil que irán a la cancha entre los 500 mil que se anotaron. Todo sacrificio tiene su premio, dicen, y así fue. La luchamos, hicimos todo, pusimos esfuerzo, ganas, ilusión. Así que en un rato más nos encontraremos los tres y saldremos para la cancha. Espero que esto sea el comienzo de la reapertura de los estadios para los distintos eventos, y que no sea tan difícil como esta. Dormimos poco y nada, pero tenemos las entradas!!!. Esta fue toda la historia”, terminó diciendo Bradley, quien junto con Lucas y Aaron hoy estarán en la popular, viendo la selección argentina ante Bolivia. El sueño, pese a todos los obstáculos, podrán cumplirlo.

 

 

 

 

 

 

 

 

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