Galli le declaró la guerra a los de ‘60 y podría perder ese electorado

Política 27/07/2020 Por Primera Info
(Por Roberto Peñayos, columna política) Por una medida controversial, conservadora y tal vez represiva, el Intendente les prohibió a los de 60 ingresar en lugares gastronómicos. Tandil no aplicó ninguna restricción y consolida su delantera en el plano cultural. Olavarría retrocede. Dalton quedó fuera de la pantalla. Cambios en el Concejo.
POLITICA
POLITICA

Cuando la inoperancia de los políticos nacionales me obligó a buscar suerte en España en 2001 supuse que otra cosa peor no iba a ver, contaba uno de los tantos argentinos que se tuvieron que ir en las aciagas jornadas de principios de siglo.

En ese momento seguía las noticias de la ciudad y cómo los Eseverri construían su feudo. El padre le arreglaba el futuro a su hijo para hacerlo senador en 2005, a Juan Manuel García Blanco lo habían premiado en La Plata luego del desastre que había dejado diez años antes, pero jamás imaginé que Olavarría iba a tener un intendente que le prohibiera la entrada en los bares y restaurantes a los mayores de 60 años.

Ezequiel Galli ha lanzado una guerra etaria. En efecto, ha comenzado una guerra singular contra las personas mayores de 60 años prohibiéndoles entrar a los lugares gastronómicos. Jamás se ha visto algo semejante en el mundo desde que los pueblos recuperaran su libertad y sus derechos. Ninguna, ¿se leyó bien? sí, ninguna ciudad dispuso semejante insensatez.

Galli ha inaugurado una nueva “Guerra del cerdo” en Olavarría, tal como lo reflejó Adolfo Bioy Casares en su novela y quien no tenga ganas de leer, lo puede ver en la película argentina basada en la misma obra.

En una palabra, el intendente Galli ha decidido declararle la guerra a los mayores de 60 y les ha entregado esa franja etaria a la oposición, condenando no solo a sí mismo sino también a todo su espacio. De esa manera confirma aquello que decía Perón, que gran parte de las campañas políticas las terminan haciendo la necedad de los adversarios.

Pocas veces el peronismo recibió un regalo como éste.

En Tandil es otra cosa

No queda ninguna duda de que Tandil viene llevando la delantera en la región, pero no por riquezas naturales, por su infraestructura económica ni por nada de eso. Simplemente se adelanta por la capacidad de su dirigencia, su nivel cultural.

El jefe comunal tandilense se dedicó a preparar su sistema de salud y elaboraba una estrategia contra la pandemia, para no tener que enfrentar luego el problema epidemiológico que hoy sí tiene Olavarría.

Galli está muy abocado a combatir a los mayores de 60 años, como si fuera una franja etaria sobrante en la ciudad. Les prohíbe entrar en pubs, cervecerías, restaurantes, y mañana les aplicará seguramente una tasa especial, más cara por supuesto, como castigo por portar esa edad.

En tanto, Tandil desde hace tiempo tiene estos lugares abiertos a todo el público, sin restricciones de ninguna índole y con una población que amortigua un poco el impacto de la pandemia “gozando”, por decirlo de alguna manera, su Fase 5.

¿Es magia, casualidad?. No. simplemente es sensatez, racionalidad y sentido común para gobernar.

Demás está decir que allí, a los “viejitos” de 60 se les coloca una alfombra en los boliches gastronómicos porque estadísticamente los que más cuidado toman contra la pandemia, los que menos se contagian y además, los que más consumen. En tanto, en Olavarría se los echa.

Por primera vez en la historia mundial, las restricciones en los lugares de recreación son descargadas contra los mayores y no contra los menores. En cualquier momento, en Olavarría van a prohibir el consumo de bebidas alcohólicas a los mayores y los chicos de 10, 12 ó 15 años no van a tener ningún inconveniente en comprarlas.

Mi corazón no lo entiende

Mis amigos madrileños, compañeros de aquel confinamiento forzado de la primera década de este siglo, no lo pueden creer. Me dicen que me mude a otra ciudad y que no pierda un minuto más aquí, pero mi corazón se rebela. Les digo que no lo puedo controlar porque él, mi corazón, no se resigna y no puede aceptar esta necedad de prohibirle a una persona que pase un momento de esparcimiento dentro de un bar o un restaurante porque porta determinada edad.

Mi corazón, mucho más joven que yo, me acosa con estos argumentos y que esa restricción no le cabe. Entonces ¿cómo hago para explicarle que ambos somos una sola cosa, un mismo ser, y que si bien mi cuerpo lo mantiene encarcelado, ahora somos los dos los hemos quedado cercados por la directiva de un gobierno que no entiende que está decidiendo algo insensato y represor.

Y no es consciente del daño que se está haciendo a sí mismo y a su propio espacio.

En los partidos

Para colmo, Galli organizó un zoom con legisladores de la Séptima y ¡no lo invitó a Dalton Jáuregui, uno de sus colaboradores durante las duras jornadas del Indio Solari!. Muchos piensan que la bronca de Galli contra Dalton es inmodificable y que ya no hay vuelta atrás.

DALTON (2)
Dalton Jáuregui.

El Intendente parece ir profundizando la brecha con quien fue su concejal, Celeste Arouxet, a quien la estaría transformando en una opositora, tanto que ya se le ha acercado a Victoria De Bellis y no sería extraño que ambas forme una misma bancada o acaben funcionando en un interbloque.

A Celeste le convendría seguir incursionando en la oposición, porque de esa manera levanta su valor político.

Te puede interesar