Alejandro Schujman: “Los padres tienen enormes dificultades para marcar la cancha”

Comunidad 23/08/2022 Por Primera Info
El afamado psicólogo llegará el jueves a nuestra ciudad. Brindará dos charlas en el Teatro Municipal organizadas por el Colegio Privado Libertas. Una será para los alumnos de este establecimiento y la otra abierta para docentes y público en general. Habló sobre los problemas de los adolescentes y los padres, y los conflictos de hoy en el que el consumo e Internet invaden la armonía familiar.
SCHUJMAN4

Casi que no falta presentar a Alejandro Schujman. Psicólogo sumamente reconocido en todo el país, con apariciones permanentes en distintos medios (en la televisión abierta, sobre todo), siempre es llamado para dar su punto de vista y también para realizar talleres con los adolescentes, por lo que la jornada del próximo jueves será sumamente importante. Foto: Internet.

Schujman llegará a Olavarría de la mano del Colegio Privado Libertas, establecimiento educativo que permanentemente está pensando en la formación y educación de sus alumnos, así como en la familia. En el Teatro Municipal, a las 16.30 horas brindará una charla para los alumnos de Libertas y a las 19.30 horas será abierta para docentes y público en general, por lo que será una jornada en la que habrá mucho por aprender, por preguntar y conocer un poco más sobre la educación de los adolescentes, las inquietudes y necesidades que tienen a esta edad y, por parte de los padres, qué hacer y cómo hacer para eliminar situaciones conflictivas que conspiran contra la formación y las relaciones familiares.

 “El jueves estaré en el Teatro Municipal para dar dos charlas. La primera será con los chicos del colegio y es tema que trataremos será proyecto de vida y prevención de consumo de alcohol y sustancias, y otra será con la familia para hablar sobre el arte de poner límites, esos son los formatos de la jornada” explicó el reconocido psicólogo Alejandro Schujman, en una charla exclusiva con Primera Info, profesional que ha brindado charlas por todo el país, que ha estado en distintos programas de televisión y que este jueves llegará a Olavarría para brindar dos charlas que prometen ser sumamente interesantes, jugosas y positivas, organizadas por el Colegio Privado Libertas.

¿Cómo se da, generalmente, la charla con los chicos, cuáles son las preguntas que hacen?

En realidad, se abren muchísimo. Hablamos del miedo a crecer y los miedos a fracasar, a decepcionar la mirada de los padres, sienten miedo a no poder cumplir los sueños propios y entonces trabajamos con esa herramienta para hablar y enfrentar los problemas que se les presentan. La charla se apoyan en tres muletas: el consumo de sustancias, la pantalla como refugio frente a los malestares del vivir y una sexualidad muy temprana, y lo más importante es que dicen sentirse muy solos respecto del acompañamiento de los padres. Hace más de diez años que hago estas charlas y siempre se abren mucho, y plantean esto en cuanto a soledad. Participan mucho, con una ida y vuelta permanente. Las tres cosas tienen que ver con la búsqueda de la satisfacción inmediata.

¿Cuál es el papel que deben enfrentar los adultos ante esos problemas?

 A través de los tres patas que menciono, los adultos tenemos que ofrecer alternativas saludables para que no vayan rápido en la gestión, deben entender que en algunas cosas deben ir más lento. Contagiando la pasión, poniendo límites que tanto cuesta a las familias, brindar amor y cuidado. En esta generación los padres tienen enormes dificultades para poder marcar la cancha, decir esto no o esto sí.

¿Los padres no ponen límites porque en muchos casos sienten culpa al no poder estar tanto tiempo con sus hijos?

Hay algo de eso. Estamos poco tiempo con los chicos y ponemos límites, hay una mezcla que de cosas que juegan y lo urgente suele tapar lo importante.

¿Cuál es el mayor temor de los adolescentes?

Tienen miedo a fracasar y decepcionar a los padres, no estar a la altura de lo que los padres esperan. En la familia falta más confianza, mas diálogo, para poder acompañarlos y escucharlos, y jugar muchas veces. Los chicos dicen que los adultos los miran desde una mirada de prejuzgar, desde lo que realmente están esperando. Los tiempos cambiaron pero la esencia es la misma, y es necesario acompañar desde el abrazo, la mirada, desde la contención.

¿Quizá a los chicos también les cueste abrirse y hablar?

Los chicos se abren, porque no me conocen y me cuentan un montón de cosas, con lo cual están esperando que les demos señales para darles los que necesitan y así poder acompañarlos. La adolescencia es una etapa de hermetismo, pero yo veo que están abiertos. Una vez me decían durante una charla que necesitan que les suelten las riendas, pero que no les suelten las manos.

¿Ud. dice que los padres están fracasando en este intento de educar y acompañar a sus hijos?

Fracasando no, pero les está costando sostener la crianza de manera efectiva y deben poner límites a lo que deben hacer y no deben hacer, no permitir disparates y naturalizar cosas como el consumo de alcohol y marihuana, como que entraron en resignación y dejan a los chicos muy solos.

¿A qué se debe esa resignación?

A sentir que no tienen herramientas para acompañar a los chicos, que estos son los tiempos en que toman, que están todos en la misma situación, y ahora arman redes entre familias para poder ayudarlos, para evitar la cultura del disparate y así estar más cerca de los chicos. Eso es parte de la solución.

Es difícil evitar que los chicos estén conectados casi todo el día a un celular…antes no era así…

Los tiempos cambian, pero no tanto. Los adultos deberían regular los accesos a los distintos contenidos, interactuar, y tomar la tecnología como un aliado en la crianza, y así las cosas irían mucho mejor. Internet debe ser un aliado, un trampolín de lo virtual a lo real. Con la convicción que falta. En los pequeños hay que ir regulando el uso de la pantalla y no permitir que estén todo el día con un monitor en la mano. Se enojarán los chicos y luego tendrán que desenojarse, no queda alternativa. Pero a la pantalla se la dan los adultos, porque los chicos no nacen con una pantalla bajo el brazo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Te puede interesar